La noche caia lentamente sobre la ciudad congelada por el viento, las luces tintineaban a medida que los pasos se aceleraban.
Ya no es seguro caminar de noche se decia, mientras ocultaba su enfrascado miedo mientras torpemente encendia un cigarrillo. El viento soplaba aun mas fuerte, y su bufanda café comenzaba a emular una capa.
Los policias que patrullaban cerca, los vendedores ambulantes, jovenes cuya unica forma de escape son unas sucias drogas conseguidas a hurtadillas y una vieja prostituta que deambulaba disimulando el frio con pasos largos adornaban las calles, y conformaban un paisaje violento, pero a la vez hermoso, frio y calido a la vez. Parejas que timidamente se demostraban cariño compartiendo las manos y los labios, apurados por llegar, estudiantes que ansian llegar a casa y vagabundos que comienzan a aflorar lentamente como almas en pena, revolviendo los basureros y buscando algo que comer, algo que tomar, algo que los aleje de la realidad, que los remonte a tiempos de plenitud, de sueños.

El joven escritor se abria paso con las manos pegadas a los bolsillos de su cada vez mas viejo abrigo marino, sus descuidados cabellos se veian ocultos por una gorra de cuero café, que a su vez lo protegia del frio.
Caminaba tratando de capturar las imágenes, los colores, los olores...el lo queria todo, lo soñaba todo, para asi plasmarlo en su obra.
En su cabeza penaban sus miedos, sus frustraciones, sus amores. Hacia bastante tiempo desde que se sento a escribir de nuevo, las ideas se habian escapado furtivamente, temia no poder escribir de nuevo, a no poder desahogarse, a no poder surgir...
Sin embargo los ojos de ella, de esa persona le iluminaban el camino, el se sentia enamorado, mas no idiotizado, se sabia maduro y necesitaba expresarse.
Fue con esos pensamientos antes de dormir que se vio en la necesidad de salir a caminar, esa estupida mania de creer que al caminar se le despejaria la mente, sin embargo...bastaron unas cuadras para que su mente viajara a otro lugar y todas sus preocupaciones se esfumaran, aunque fuera por un instante.

Al mucho caminar se dio cuenta que estas personas que parecian ser animales noctambulos, aparecian por un solo objetivo, el sentirse alguien, el sentirse que la vida nos los olvida, una lucha constante donde las lagrimas del dia daban paso a sonrisas finigadas del alma donde unas copas, un beso, un cigarro de lo que sea, contituyen el escondite perfecto para estas vidas paralelas.
Puesto que todas estas personas tenian algo en comun...la soledad, el amor a la noche porque es el unico lugar donde son iguales, pares.....normales en la ciudad...su ciudad.
Los antiguos edificios alicaidos de tiempos de antaño, de fiestas burguesas dan pie a lugares empobrecidos sin pudores ni anhelos.
Con ojos abiertos de para en par se quedo mirando una ventana donde una no tan joven mujer se arregla para salir a vender besos , mirando a su alrededor se puede ver que lo mas decorado y lo mas iluminado es una pequeña mesa en la cual se arregla todas las noches, emulando el vestidor de una actriz....una actriz que nunca sera.
Es ella la que en las noches calidas a pesar del frio, comparte una copa, y algo mas con viejas manos que la bañan de saliva y palabras groseras que la hacen sentir importante, bella, iluminada.
En otra ventana se encontraba un hombre en silla de ruedas que miraba hipnotizado como unas jovenes y bellas bailarinas movian sus cuerpos al ritmo de novedosas canciones de moda, como si mentalmente se encontrara bailando junto a ellas.

El joven bajo la mirada entendiendo la tristeza que abunda en la noche....volvio a levantar la vista y vio una abandonada casa...si es que se le podia llamar casa. No era mas que un monton de maderas levantadas que yacian oscuros, abandonados.
La historia comentaba que en ese lugar habitaba un anciano, padre de seis hijos, todos formados como cualquier familia donde con sacrificio todos habian logrado triunfar...sin embargo, con cada éxito obtenido, era un paso mas lejos de casa...
Con el tiempo, el anciano se quedo sin sus hijos y mas solo aun al morir su esposa, su unica compañía eran sus queridos perros, de raza mezclada por supuesto.
La tragedia ocurrio años despues, cuando la inevitable visita de la oscura muerte visito al anciano, un fuerte y fulminante ataque cardiaco apago su luz, y sus eternos amigos de cuatro patas lo intentaron reanimar infructuosamente, el ya no estaba, se quedo inmerso en su soledad, con las cicatricez de su alma se quedaron en esa casa, asi como en su rostro, producto de la reanimacion de sus perros.

El joven quizo llorar, la ciudad ocultaba tanto...tantas penas, tantos fracasos...dejo su trago en la mesa del local al cual habia entrado para sentirse contento.....y de cierta forma lo habia logrado.....
Camino apresuradamente las calles hasta llegar al viejo departamento que habia sido el comienzo de su jornada nocturna, corrio a la puerta y entro.
Al llegar a la habitacion, que parecia un oasis en ese desierto, una burbuja donde la realidad se detiene, camino donde ella dormia...la desperto...
Sus grandes ojos verdes quedaron descubiertos...el la miro y la beso con tal fuerza que ella se sorprendio, ella no entendia nada de lo que habia pasado, y tal vez nunca lo haria....sin embargo, este joven se habia dado cuenta de lo afortunado que era, sin ideas, con preocupaciones y con temores....pero la tenia a ella, y el se dijo para si...cual feliz el era.
Mientras la ciudad se adentraba en la densa oscuridad y un abrazo marcaba el fin de una pequeña odisea y dejaba al joven sin aliento, pero era feliz...el sonrio.