"Life On Mars"
Pasos vacíos en una calle llena de gente, donde el eco de sus botines y el lejano ruido de los autos llenaban el ambiente, se veía el, con la mirada perdida y el cigarro entre sus dedos como única cobertura a la lluvia que ya se dejaba caer, el pelo era corto pero desordenado, y ojos de haberlo visto todo en un mundo que se secaba ante sus ojos y lo hacían perder el control de su vida.
No hacia mucho tiempo que había dejado de ser lo que era, se había transformado en una sombra de si mismo, y lo peor de todo, es que el sabia y sentía este cambio en el.
Lleno en los bolsillos, mas vació por dentro caminaba hasta su departamento, caminaba, fumaba, pensaba.
Las antiguas calles empedradas era silentes testigos de su lenta caminata, vestía unos pantalones desgarbados, y un chaleco azul marino bajo una chaqueta verde, con la cabeza baja, mientras la lluvia comenzaba a abrazarlo lentamente, era una escena en blanco y negro, una contraposición de vida y muerte, de risa y llanto, pero sobretodo de soledad.
Es lo que pasa cuando la rutina muerde fuerte, cuando las ambiciones son bajas, el resentimiento que crece y ninguna emoción logra crecer.
Su novia se había ido, el la había alejado, y no lo culpo, si apenas se puede hacer cargo de el, ¿como podría arruinar otra vida?, ¿alguien lo puede culpar?
El amor separa a las personas - pensó el- al final el amor es eso, es el miedo de terminar solo caminando en una calle de adoquines con la lluvia cayendo y un cigarro en la boca, el amor debería llamarse miedo, no un miedo malo, sino un miedo bello.
Subió las escaleras, su edificio no tenía ascensor, y abrió la puerta, era un bonito lugar, un lugar que había estado lleno de amigos, esos que el dinero puede comprar, y que cuando la noche acababa terminaban yéndose con una sonrisa dejando a nuestro héroe solo mirando una ventana.
Abrió una ventana y dejo entrar el aire de la noche que olía a tierra con humedad, y que pego de frente en su cara sin expresión. Abrió una botella de lo que encontró, casi como una manía y mecánicamente y sin pensar, encendió otro cigarrillo mientras se sentó en la penumbra del mismo departamento que lo vio en innumerables ocasiones mientras escribía, cantaba, reía y también las veces en que lloraba. Recordó la mañana que su novia llamaba a un taxi en el umbral de la puerta rodeada de sus maletas, mientras vestía un gran abrigo rojo, y el a medio vestir se sentaba en su sofá y miraba de reojo como ella lloraba y lo miraba con ojos de indiferencia. Pensó en los amores del pasado, los amores del presente, y los que no vendrán
Habían pasado unas semanas de dicho suceso, y nadie se atrevía a comentarle nada, lo curioso es que todos se habían acostumbrado a verlo así, siempre había sido el más callado del grupo, con ojos de pena y mirada perdida.
Prendió el televisor para despejar su mente, que yacía perdida en la penumbra, y se puso a ver las noticias, y luego, entre trago y trago sucumbió ante el sueño, y cayo, eran las 22:46.
Tuvo un sueño, de aquellos que siempre acaban antes de empezar, acaban antes de alcanzar a comprenderlos, nunca sabré que fue lo que soñó, ni que lo hizo despertarse a las 3 de la mañana, y mucho menos lo que sucedió después.
Se asomo por la ventana y vio como la lluvia ya cubría gran parte de la noche, y el ruido de las calles había sido acallado por los goterones que ahí se dejaban caer, sintió frió, pero siguió bebiendo sentado mirando hacia fuera, solo se levanto para poner el disco que le recordaba lo extraño de su existencia, puso "Life on Mars" de David Bowie, hasta terminarse la ultima gota de Gin, y guardo el ultimo cigarrillo, para después, mientras se sentó, hizo algunas anotaciones en una pequeña libreta que siempre llevaba en sus pantalones, tomo su teléfono y llamo....
Por supuesto nadie contesto....
Dejo el teléfono y lanzo una pequeña e imperceptible sonrisa antes de ir a la cocina....
Lo que realmente pensaba en ese momento nunca lo sabré, pero me gustaría pensar que cuando vio la gran viga de madera que cruzaba la cocina escuchaba la canción de Bowie....
[Tomo un taburete....]
Que la melodía lo absorbía, que se dejaba llevar por ella y por el funesto ultimo trago que bebió...
[se quito su cinturón y lo atravesó por la viga]
Que estaba conciente de que entregaría su vida, como si el diablo viniera a cobrar.
[El extremo del cinturón lo paso por su cuello...]
Que antes de saltar estaba seguro de que el amor lo separara de todo, en un respiro mudo, de su boca brotaran flores rojas y de sus ojos saldrá una mirada perdida que nadie jamás entendió
[Su corazón se detuvo...mientras el se rió calladamente al ver que no podrá ver cuando abran la puerta de su departamento a patadas para encontrarlo...]
Las luces se apagan así como el miedo, el amor, la risa y la tristeza, todo queda atrás....
Mientras Bowie deja de cantar y las guitarras se pierden en el sonido de la lluvia....

Nicolas Ugalde, Estudiante de Derecho 3°, 23 años, Stgo. Chile.
Cynthia dijo
Linda historia! Que alegría que vuelvas a escribir. Jajaja, siempre haces que me pongan triste al leerlas!
18 Abril 2009 | 04:50 AM